Para empezar quiero definir la palabra éxito, el éxito es la victoria humana acompañada de fuertes sentimientos de euforia. Qué quiero decir entonces? Que todos tenemos un éxito personal y que tu éxito o el mío tal vez no estén relacionados, pero la alegría intensa que este momento genera en nuestras vidas, es lo que todos quisiéramos conseguir.
Ahora te quiero hablar un poco de mi éxito, y cuando termines de leer este artículo quisiera que en los comentarios tú me hables del tuyo.
El mío es abrir una puerta a la diversidad; la pasión que mueve mi vida es ver la integración tomando forma, no sólo refiriéndome a la discapacidad porque tengo dos hijos con síndrome de Down;también a la interacción humana sin importar razas, cultura ni color.
Mi éxito es dar pequeños pasos que inspiren a los demás a abrir sus mentes y su corazón, es vivir ocupada buscando la oportunidad de hablar para que los demás me escuchen, es apoderarme de los pensamientos de alguien aunque sea por un segundo, y hacerles temblar el corazón con pasión y alegría.
Mi éxito es motivar a los demás a tomar conciencia del mundo y sus habitantes como un ente único, a ver la luz en un cuadro oscuro y a poner la sonrisa en un ambiente donde todos quisieran llorar.
No hay sueño mal soñado, y si lo soñaste ya lo visualizaste y una vez eso sucede, hay que ponerse a trabajar en los pasos que nos llevaran a ese momento perfecto y de éxito; que puede durar un minuto, una hora o una vida, todo dependerá de ti.
El éxito se empaña cuando no hemos descubierto bajo cual sueño está escondido o cuando tratamos de copiar el éxito de los demás, para darnos cuenta que ese no es el momento que nos dará ese torbellino de pasión.
No todos tenemos la misma percepción del éxito, algunos lo asocian al dinero, otros al poder y a otros a la evolución espiritual, y estamos todos en lo correcto, el mundo es un espacio físico donde Dios nos ha colocado para encontrar la fórmula perfecta que nos de el balance correcto.
Creo que una vez lo encontremos (el balance) estaremos listos para elevarnos a un nuevo nivel de entendimiento, vivir en un estado constante de éxito, en el que demos lo mejor de nosotros mismos y los demás se sientan felices de poder dar lo mejor de ellos, ese sería un VERDADERO ÉXITO!