La visión de mamá acerca de la crianza de los hijos: Habla máma

Los hombres siempre nos critican a nosotras las mujeres porque dicen que somos dramáticas y obsesivas, bueno, al menos ese siempre ha sido el caso conmigo. Yo crié a Emir a tiempo completo hasta que le tocó irse a la escuela, así que su papito jamás supo lo que era ni despertarse a darle de comer ni tampoco cambiarle un pañal. Buenísimo como Director Técnico pero a la hora de la acción, más transparente que un fantasma.

En cambio cuando Ayelén nació, estuve con ella los primeros meses pero luego me tocó seguir con la carrera que ya había iniciado mientras estaba embarazada,y al Señor papá le tocó quedarse con ella porque él trabajaba en las tardes y yo en las mañanas. Desde entonces y como ambos trabajamos, hemos vivido una responsabilidad compartida que nos ha hecho crecer, madurar y apoyaros mutuamente como padres.

Inicialmente lo de compartir las tareas no es fácil, ya que las mujeres somos más detallistas y tenemos nuestro modo único de hacer las cosas y pensamos a veces que nadie más lo podría hacer igual de bien. Ese es definitivamente lo que a veces no nos deja compartir las responsabilidades y nos hace recarganos de trabajo, ya que queremos ser las madres y las esposas perfectas, pero yo ya he superado esa etapa y he aprendido a compartirlo todo: las responsabilidades también.

Ahora esta misma historia contada desde la impresión del otro lado: Habla el papá

Me llamo Carlos y soy papá de Emir y Ayelén. Con Emir no trabajé duro en ayudar en la casa, pero si lo hice con Ayelén, porque me tocó aprender a cambiarle los pañales, darle de comer , jugar con ella y mantenerla entrentenida.

Con ella entendí que realmente es duro cuidar un niño, peor aún porque Ayelén siempre fue demandante y me vuelve loco escucharla llorar, haría cualquier cosa porque no llore o piense que soy malo.

Lo más dificil era enfrentarme a la tarea de cambiarle al pañal. Lo más asqueroso del mundo era cuando olía que se había hecho popo y Ely no estaba para cambiarla. Le rogaba a Dios que no hiciera popo cuando Ely no estaba, pero nunca se me cumplió.

Con el paso de las semanas y los meses aprendí a cambiarla sin renegar y lo que parecía tan dificil al comienzo, se convirtió en una cosa muy simple y parte de nuestra rutina.  Me volví en un experto haciendo los pañales sucios bolitas que tiraba como pelotas al cesto de la basura.

Yo no sabía que los papás también tienen instinto, pero cuando uno se da cuenta, uno está todo el tiempo chequeando el pañal, asegurándose de que no este mojada o que no se vaya a irritar. Uno quiere hacerle comidita rica y que siempre estén sonriendo y dándonos cariñitos.

Como papá uno no es detallista ni experto en muchas cosas, pero no hay forma de no darse cuenta que tener buenos pañales es indispensable. O sea, un buen pañal no tiene precio y para mí los Huggies siempre fueron los mejores.

Mi mejor manera de lidiar con las accidentes y el estrés es no estresarme. Siempre pienso que todo se puede lavar o volver a limpiar. Que el mundo no se acaba porque la casa no esté limpia ahora. Hasta incluso pienso que cuando hay muchos juguetes tirados en el piso es una buena oportunidad para que aprendan a esquivar obstáculos y es una buena forma de distraerlos haciéndolo un juego.

Me preocupo por mantenerlos contentos y divertidos, lo demás es secundario. Mientras ellos estén felices, yo también estoy feliz. La parte dificil es cuando llega la dueña de casa: Esa es una situación que todavía no he aprendido a manejar..je je

Poncho de Anda y yo vivimos la tarea de ser padres Latinos en los Estados Unidos, por eso te invito a un chat privado con él el proximo 20 de septiembre de 12 a 1pm EST a través de la  www.facebook.com/Huggieslatino  La conversación es en español. Busca la foto de Poncho en la página y dale un click para abrir el chat.

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