Desde el minuto que tu hijo ha nacido o es diagnosticado con necesidades especiales, comenzarás a escuchar acerca de la importancia de la estimulación y la intervención temprana. Mientras más esté tu hijo expuesto a oportunidades de aprendizaje, más pronto progresará y avanzará, y más típico será su desarrollo.
Pero, si tomas este consejo al extremo, en vez de estimular, probablemente estarás sobre-estimulando y muchas veces sobreprotegiendo.
Cuál es la diferencia?
- Estás estimulando cuando haces planes en base a rutinas divertidas y naturales de desarrollo para tu hijo. Los horarios son excelentes, pero deben ser siempre flexibles. Los niños aprenden a través del juego, pero cuando el juego deja de ser espontaneo, los niños se sienten presionados y desmotivados, y la diversión se arruina.

- Las terapias son una importante parte de la intervención temprana, pero su objetivo es muchas veces malinterpretado. Las terapias no buscan arreglar al niño, pero si obtener lo mejor de sus habilidades únicas. Estás sobre-estimulado cuando tratas de que tu hijo tenga terapias todos los días, en vez de aplicar técnicas naturales en sus rutinas cotidianas. La terapia ayuda a corregir y prevenir retrasos en el desarrollo, pero no puede acelerar el crecimiento de tu hijo ni curar una discapacidad. Tu hijo no necesita ser curado ni arreglado, porque no está roto ni enfermo. En cambio necesita ser aceptado y motivado a ser lo mejor que pueda ser, como cualquier otro niño.

- Estás sobreprotegiendo, cuando tomas decisiones para el futuro sin considerar las capacidades únicas de tu hijo basándote en metas poco realistas fruto de casos esporádicos. Es cierto que hay personas con necesidades especiales como síndrome de Down, autismo y parálisis cerebral que han conseguido triunfos impresionantes. Sus vidas inspiran y motivan a muchas familias. Pero eso no significa que debes comenzar a pensar en la universidad a la que tu hijo debe asistir cuando cumpla 18 años. Para preparar el futuro debes vivir el presente. El futuro se construye día a día, y si en vez de disfrutar y trabajar en el presente te inclinas al futuro, estarás tirando por la ventana las mejores oportunidades para tu hijo.

- Amar es tener fe, aceptando a los que amamos en sus debilidades y fortalezas. Déjate guiar por las fortalezas de tu hijo, dándole la oportunidad de desarrollar sus habilidades innatas. No te enfoques en el resultado, pero si en el objetivo principal de ayudarlo a desarrollar sus propios talentos sin competición ni presión. Sobreproteger y sobre-estimular a un hijo significa obligar a tu hijo a hacer cosas para las que no está listo o no disfruta, con el único objetivo de demostrarte a tí mismo y a los otros que puede conseguir todo lo que los demás. Lo único que ese comportamiento causará en tu hijo es frustración, haciéndolo sentir rechazado y disminuido en sus capacidades.

Los sueños nos hacen crecer como familia, pero no podemos soñar en nombre de nuestros hijos. Podemos guiarlos y darles las herramientas que necesitan para alcanzar el éxito, pero al final ellos serán quienes persigan sus propios sueños, para sentirse orgullosos de sí mismos, y por tanto, hacernos sentir orgullosos de ellos.
Las personas con necesidades especiales pueden necesitar servicios adicionales, atención y supervisión, pero eso no significa que no merezcan la oportunidad de tomar sus propias decisiones y demostrar todo de lo que son capaces por si mismos. No importa lo simples que puedan parecer sus triunfos, esas pequeñas victorias los mantendrán motivados a desarrollar un autoestima saludable. La vida no debería ser un competencia, sino una celebración permanente de nuestras fortalezas – y eso va para todos nosotros.
Ayude a su hijo pero no le quite la oportunidad de aprender de sus propios errores.
Esté siempre lo suficientemente cerca como para darle una mano, pero al mismo tiempo, lo suficientemente lejos para hacerlo sentir que lo amamos y confiamos en él.
El mejor regalo que le podemos dar a cualquier hijo es enseñarle a pescar, y luego dejarlo atrapar su pescado favorito y cocinarlo del modo que mejor les parezca – todo por si mismo.
Síguenos también en :
Unete a nuestra red social privada de padres en Si podemos amar lo podemos todo
No te vayas, mira todo lo que tenemos para tí!


















hermozo articulo, a veces las mamas queremos tanto para ellos que terminamos haciendoles mal, yo disfruto junto a mi hijo lo que aprende dia a dia ,poco para muchos , muchisimo para nosotros, somos muy felices, con 6 años el y 5 su hermana los aprendi a tratar de igual manera a punto que a veces olvido su condicion, cuando solo tenia 3 años me llamaron la atencion las maestras y terapistas por que estaba haciendolo hacer muchas cosas, (terapista, fonoaudiologa,natacion, centro de estimulacion, equitacion )cuando se enteraron que lo anote a un taller de pintura me frenaron por que era demaciado y por suerte lo isieron por que tenian razon , ni el estaba disfrutando ni yo , ahora estamos mas que bien vamos al ritmo de el , aprendiendo de a poco , besos para todas las mamas que de a poco vamos aprendiendo, gracias eliana por tu alluda siempre
si claro, vamos aprendiendo de a poco, todas corremos el riesgo de darles mucho creyendo que eso es lo mejor
pero todas aprendemos. Cariñospara tus dos tesoros Elena
Nosotros tomamos una decisión y estamos contentos con ella; nos hemos dejado llevar por el sentido común, porque sacar a Silvia del kinder todos los dias para ir a logopedia o fisio no tenía sentido.
La mejor estimulación que va a tener es estar en contacto con niños de su edad, y nosotros hemos tenido la inmensa suerte de poder concentrar el resto de terapias en dos dias, uno en casa(de pago) y otro en un hospital(gratuito)
Al principio pensamos que a lo mejor hacíamos mal en rechazar la plaza gratuita en el centro de atención temprana que nos ofrecían, pero ahora mismo estamos seguros de haber tomado la decisión correcta, para Silvia y para nosotros.
Por este motivo, cuando nos han presentado a algun nuevo padre y nos preguntan: “donde llevais a la nena a estimulacion temprana”, siempre le decimos “lo más fácil y lo más cerca”
yo soy fiel creyente de ese principio Ana, para mi la terapia no es más importante que la verdadera interacción, que la integración y que una vida sin prejuicios. Bien por ustedes! Ayelén prácticamente recibía terapia una vez al mes únicamente pero creció integrada, trabajando duro sin excusas y su desarrollo siempre ha sido óptimo. Así que no tengo duda alguna que funciona muy bien ! feliz martes1
me parece fantastico el articulo… siempre como papas queremos darle todo y no medimos…. nuestros hijos pueden y eso es lo mas importante…. hay que aprender a respetar sus tiempos, disfrutar sus logros y apoyar en sus tropiezos… como a cualquier hijo…. todo es un aprendizaje…paso a paso… un abrazo y gracias p compartir tus articulos Eliana !!!!!!!!!!!
asi es Adriana, creo que ese es el secreto, ir sin prisas, disfrutando y apoyando a nuestros hijos! feliz semana!